Autoridades de Bahía de Banderas y el director del OROMAPAS admitieron que hubo un derrame de aguas negras en la playa de Sayulita, provocado por un hotel y el subcolector de la planta de tratamiento, lo que disparó los niveles de enterococos y derivó en una alerta sanitaria de Cofepris.
El presidente municipal, Héctor Santana, afirmó que el problema fue controlado y que actualmente el mar “está completamente limpio”. Cofepris reinició los muestreos el 9 de abril, tras más de 20 días de la última prueba, cuyos resultados ya no reflejarían la situación actual, según las autoridades.
El director de OROMAPAS, Jesús Mejía, detalló que el emisor submarino fue reparado el 25 de marzo, luego de dañarse por rocas, y que el hotel “Punta Sayulita” vertió drenaje crudo por no estar aún conectado a la red. Aunque reconocieron el daño ambiental y a la imagen turística del destino.
No hablaron sobre sanciones.







