Una familia de bajos recursos encontró una tortuga casquito de Vallarta, esa que tiene amarillo en la punta de la nariz y que lamentablemente, es traficada ilegalmente a países asiáticos. No obstante, en lugar de haberla vendido, como excelente ciudadana consciente que se debe proteger al medio ambiente y a su fauna, la entregó a las autoridades federales, en este caso Profepa.
En un primer momento, la madre de familia, de quién omitiremos su nombre, reportó al 911 el hallazgo, pero dijeron no tener tiempo de ir a recoger la tortuga.
Para su sorpresa, después la patrulla verde fue hasta el trabajo de la persona, pero no se las entregaron hasta que viniera la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Esa noche también recibieron amenazas para que entregara la tortuga. Esta situación ya fue reportada al mismo comisario de Puerto Vallarta, Eduardo Llanas.
Ante la desconfianza de la familia, hubo un acercamiento con la Dirección de Sostenibilidad Ambiental, que dirige el maestro Bartolo Cruz, que es la que fue el contacto con Profepa.
Fue ayer martes 04 de noviembre cuando arribaron a Puerto Vallarta inspectores de la dependencia federal para recoger a la tortuga casquito de Vallarta.
La recomendación que hace Bartolo Cruz a los ciudadanos cuando se encuentren en esta misma situación es no entregarla a nadie que no sea Profepa o a la asociación Estudiantes conservando la naturaleza, quienes cuentan con permiso federal.
Es una especie que necesita estudiarse ante su reciente descubrimiento hace solo unos años, por eso si se encuentra con ella es mejor entregarla a Profepa y que ellos sean los que la liberen en su momento, pues ayuda a conocerse cuántos especímenes hay en la bahía.
El teléfono de Profepa es 800-776-3372 y el de la Subdirección de Sostenibilidad Ambiental el 322-6882368.







