Viola Coordinadora de COMUSIDA confidencialidad de personas con VIH por proyecto escolar
*Organizaciones exigen investigación, destitución de responsables y suspensión de colaboración con universidad involucrada_
La coordinadora de Comusida en Puerto Vallarta, Leticia Enedina López Moreno, habría filtrado los datos de personales de personas que viven con VIH para entregárselos a una universidad que realizaba un proyecto escolar. Ahora organizaciones civiles exigen una in vestigación y la destitución de los responsables de la violación de confidencialidad.
La denuncia surge a partir de la queja de una persona, usuaria de COMUSIDA, que fue contactada por una estudiante de una universidad privada para participar en una encuesta escolar; lo anterior, sin haber otorgado su consentimiento para que sus datos estuvieran en manos de una instancia privada.
Contactada por las organizaciones, la estudiante confirmó que recibió los datos directamente de la coordinadora de COMUSIDA, quien estuvo de acuerdo en que persona externas a la dependencia aplicaran el cuestionario, por razones de tiempo.
Estas organizaciones le cuestionaron la filtración de los datos personales y la propia coordinadora de COMUSIDA habría reconocido la existencia de un convenio con la universidad privada y que se trataba de una encuesta anónima, aunque -de acuerdo con Círculo Rojo, PrEP Vallarta, IncluY y MOVii- esto no justifica la entrega de información personal, incluído diagnóstico clínico, a una universidad privada sin autorización expresa.
Este hecho representa una violación a la Constitución, a la Ley General de Protección de Datos Personales, a la Ley General de Salud y a principios internacionales que protegen la privacidad de las personas que viven con VIH.
Las organizaciones firmantes exigen:
Investigación administrativa inmediata.
Cancelación de toda colaboración entre COMUSIDA y la universidad, la destitución de las personas responsables, particularmente de la coordinadora de Comusida, aplicación de protocolos estrictos de protección de datos y la reparación simbólica para las personas afectadas.
“El consentimiento informado no es opcional; compartir datos personales sin autorización es una falta grave que pone en riesgo la dignidad y seguridad de poblaciones históricamente vulneradas”, señalaron.
Y es que con una enfermedad tan estigmatizada como lo es el VIH/SIDA, todas las instituciones públicas por ética intrínseca deben guardar con sumo recelo los datos personales de las personas.









